lunes, 29 de septiembre de 2025

🌿 El viaje del Niño Canela continúa...


Todavía resuenan en mí las emociones de nuestra última presentación. Fue un momento íntimo y mágico, en el que las palabras encontraron su hogar en cada mirada, y donde sentí que el Niño Canela ya no me pertenece solo a mí: ahora camina junto a cada uno de vosotros.

Este proyecto nació del silencio, de recuerdos y cicatrices, pero ha crecido gracias al calor de quienes lo leen, lo sienten y lo hacen suyo. Y eso me inspira a seguir compartiendo.

Por eso, hoy quiero dejar una puerta abierta: pronto habrá nuevas presentaciones, nuevos encuentros donde el universo Canela seguirá expandiéndose. Lugares distintos, voces distintas, pero siempre con la misma esencia: contar historias que nos unan.

✨ Porque al final, de eso se trata: de reunirnos, reconocernos y recordarnos que, aunque diferentes, compartimos la misma necesidad de sentir, perdonar y vivir con intensidad.

Os invito a estar atentos. El viaje del Niño Canela apenas comienza, y cada paso será mejor si lo damos juntos.

Con canela y gratitud,
DMA


sábado, 27 de septiembre de 2025

GRACIAS

Quiero dar las gracias de corazón a todas las personas que me acompañaron en este estreno tan especial. Ha sido un día lleno de emociones, de reencuentros y de palabras que quedarán grabadas en mi memoria.

Agradezco la presencia de familiares, amigos, lectores y compañeros de camino que han hecho posible que este proyecto viera la luz. Gracias también al Centre de amics de Reus  por abrirnos sus puertas y brindarnos un espacio tan cálido.

Este estreno no es solo un acto literario, es también un homenaje a la memoria, a los sueños y a la fuerza de compartir. Me siento profundamente afortunado por todo el cariño recibido y por la ilusión con la que habéis acogido el universo Canela.

Hoy cierro el día con gratitud y con la certeza de que lo mejor siempre se construye juntos.

Con todo mi cariño y afecto 



DMA

jueves, 25 de septiembre de 2025

Hoy es el gran día



Después de tanto trabajo, de silencios, de escribir a fuego lento y de darle forma a una historia que me acompañaba desde hace años… hoy ha llegado el momento de compartirla contigo.

Esta tarde presentamos El niño que huele a canela. No es solo un libro, es un viaje lleno de recuerdos, heridas y aromas que nos recuerdan que la vida siempre guarda un rincón para la ternura.

El Niño Canela ha nacido para caminar con vosotros, para que cada página os lleve de la mano hacia lo más íntimo de vuestras emociones.

Hoy no presento solo un libro. Presento un pedazo de mi alma, de mis cicatrices y de mis esperanzas.
Gracias a quienes habéis creído, acompañado y esperado este día conmigo.

Nos vemos en el encuentro, y ojalá que, al abrir sus páginas, también encontréis un poco de vuestra propia historia.

Con cariño,
DMA

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Hoy es el último día de silencio.  

El último día antes de que el ritual se despliegue,  

antes de que las palabras se conviertan en perfume  

y los objetos en memoria.


Durante meses, hemos tejido este universo con hilos invisibles:  

con gestos, con canciones, con ilustraciones que no solo decoran, sino que invocan.  

Cada bolsa, cada libro, cada joya, cada frase ha sido pensada como un portal.  

No para vender.  

Para recordar.


Mañana, El Niño que huele a canela se presenta.  

No como un producto, sino como un acto de comunión.  

Una ceremonia donde cada visitante es parte del relato.  

Una activación donde el arte se vuelve abrazo,  

y el comercio, comunidad.


Si has sentido la llamada 


ven.  

Si aún no lo has sentido, escucha.  

La canela está en el aire.  

Y mañana, hablará.

martes, 23 de septiembre de 2025

miércoles

Miércoles de Memoria: El niño que huele a canela se acerca
Hoy, Reus huele distinto.  
Como si alguien hubiera abierto un frasco de recuerdos.  
Como si las calles supieran que este viernes,  
el niño que huele a canela vuelve a abrazarnos.
🕯️ Esta semana no es una cuenta atrás.  
Es una ceremonia.  
Cada día, una capa más de sentido.  
Cada gesto, una invitación a pertenecer.

Hoy, te propongo un pequeño ritual:  
- Busca un objeto que te conecte con tu infancia.  
- Déjalo cerca de tu cama esta noche.  
- Mañana, al despertar, míralo como si fuera un talismán.  
Porque lo es.

📖 Este viernes presentamos.  
Pero no es una presentación.  
Es un reencuentro.  
Con los libros, 
y sobre todo, contigo.

Gracias por estar.  
Gracias por sentir.  
Gracias por hacer que este universo sea compartido.

Nos vemos pronto.  
DMA

lunes, 22 de septiembre de 2025

hucha canela

Hay universos que no se sostienen con cifras, sino con gestos. Pequeños, sinceros, aromáticos. Como una moneda que guarda memoria, como un billete que desea futuro, como una palabra escrita que no quiere olvidarse.

Este martes, a tres días del encuentro, se abre la Hucha Canela. No como una caja, sino como un ritual. Una invitación a sembrar sin saber qué florecerá. A contribuir sin esperar, a pertenecer sin pedir permiso.

Durante la presentación de El Niño que huele a canela, habrá una hucha discreta, abierta a las voluntades. Allí podrán depositarse monedas, billetes, palabras, objetos. Pero sobre todo, aroma. El aroma de quienes creen, de quienes ofrecen, de quienes sostienen lo invisible.

Tu gesto será parte del relato. Tu contribución será parte del perfume. Tu presencia, parte del ritual.

Gracias por estar. Gracias por sembrar.



domingo, 21 de septiembre de 2025

UN DIA MAS

Unos días antes de la presentación

Cada mañana me levanto con la sensación de que el tiempo corre más deprisa. El calendario me lo recuerda, los mensajes de apoyo también, y en el fondo del corazón se mezcla la ilusión con un leve cosquilleo de nervios.

El Centre d’Amics de Reus será el lugar donde, en apenas unos días, compartiremos palabras, recuerdos y la historia de El niño que huele a canela. No es solo una presentación de un libro: es un encuentro con la memoria, con quienes me han acompañado en este camino, y con aquellos que deseen descubrir lo que late en cada página.

Hoy pienso en la importancia de las cosas sencillas: una mirada que escucha, un silencio que respeta, una mano que se tiende. Eso es lo que deseo que se respire en ese acto.

Faltan pocos días, y lo único que puedo prometer es que lo que allí suceda nacerá desde la verdad, desde la humildad y desde el deseo de compartir.

Nos vemos muy pronto.

— DMA


sábado, 20 de septiembre de 2025

Sábado de víspera



Hoy es sábado. Y el aire en Reus parece contener algo que aún no se ha dicho.

El próximo viernes será el cruce de caminos. El momento en que “El Niño que huele a canela” se pronunciará en voz alta, en el Centre d’Amics, con todos los sentidos despiertos.

Pero hoy… hoy es víspera. Y la víspera también es sagrada.

He estado afinando detalles como quien afina un instrumento invisible. Probando el tocadiscos, ajustando la luz, escuchando el silencio. Cada rincón tiene que hablar. Cada gesto tiene que sostener.

🎶 Esta tarde, mientras sonaba un vinilo antiguo, sentí que la ciudad respiraba conmigo. Como si Reus también esperara. Como si el viernes fuera un ritual compartido.

No hay receta hoy, pero sí hay preparación. No hay poema, pero sí hay pulso. No hay evento, pero sí hay universo.

Gracias por estar cerca. Gracias por leer desde el corazón. Gracias por formar parte de este suspiro.

— DMA

jueves, 18 de septiembre de 2025

El latido de la espera

El latido de la espera

Hoy me despierto con una mezcla de calma y nervios. Faltan pocos días para que El niño que huele a canela vuelva a respirar en voz alta, esta vez en compañía de todos vosotros.

Cada jornada que pasa me recuerda que los libros no son sólo páginas: son encuentros, cicatrices, memorias compartidas. Me gusta pensar que lo que escribí con tanto silencio ahora empieza a caminar con el murmullo de quienes lo leerán.

En Reus, en el Centre de Amics, el viernes 26 de septiembre a las 18:30h, la historia saldrá de mi escritorio


y se posará en la sala, donde las palabras dejarán de ser mías para convertirse en nuestras.

La espera también es un modo de saborear. Es como cuando de pequeños contábamos los días para una fiesta o una excursión: la ilusión se agranda con cada amanecer.

Os espero con respeto y gratitud, porque sé que la historia del Niño Canela también puede ser reflejo de muchas otras.

DMA

sigue el aroma


“Sigue el aroma del mundo canela… porque hay caminos que no se ven, solo se sienten. Cada chapa es un latido, cada paso, una memoria que despierta. Y tú, que caminas sin saberlo, ya formas parte del ritual.”

miércoles, 17 de septiembre de 2025

🌿 El Niño Canela: cada día más cerca



Cada amanecer me recuerda que falta muy poco para la presentación de El niño que huele a canela. Será en el Centre d’Amics de Reus, un lugar que siento ya como una casa compartida, porque allí quiero abrir mi libro y mi corazón.

Este proyecto nació de recuerdos, heridas y aromas que aún me acompañan. No es solo una historia inventada, es también un espejo de mi vida y de tantas vidas que se reconocen en lo sencillo: una canción, un olor de infancia, una caricia que quedó grabada.

Lo que más me emociona es saber que pronto podremos mirarnos a los ojos y compartir todo esto. No espero una presentación formal; deseo un encuentro cercano, lleno de complicidad, donde las palabras nos unan como amigos.

Para mí, el Niño Canela no es un personaje más: es parte de mí.
Y hoy, al escribir estas líneas, siento que también empieza a ser parte de ti.

La cuenta atrás sigue, y cada día lo vivo con más ilusión.

martes, 16 de septiembre de 2025

Faltan 8 días para el estreno



El tiempo se acelera, como cuando uno espera a un ser querido en la estación. Cada jornada que pasa nos acerca al momento en que El niño que huele a canela volverá a abrir sus páginas, no solo como un libro, sino como una experiencia compartida.

Quedan 8 días para ese encuentro en el que la palabra se hará voz, y la voz, memoria. En cada presentación no solo se habla del libro, también se rescatan los silencios, los recuerdos y las emociones que lo hicieron posible.

Este estreno no es únicamente mío: pertenece a todos los que han acompañado este viaje. Cada lector, cada conversación, cada gesto de apoyo forma parte de este universo que nació en la cocina y terminó en las páginas.

Hoy quiero invitarte a guardar la fecha como quien aparta un lugar en la mesa familiar. Porque dentro de pocos días, nos reuniremos alrededor de la historia, con la calidez de lo compartido y el sabor de lo auténtico.

La cuenta atrás continúa. El niño canela ya está preparado.

DMA

QUE SERA ?

🌀 ¿Qué guarda la caja marmolada? ¿Un aroma? ¿Un recuerdo? ¿Un símbolo que solo tú entenderás?

El Niño Canela no regala objetos. Regala rituales. Solo para quienes ya pertenecen. Solo para quienes saben que lo esencial no se anuncia, se intuye.



🌿 El Niño que huele a canela – Faltan 9 días



El tiempo se acorta, y cada día que pasa sentimos más cerca ese momento tan esperado. Solo faltan 9 días para compartir juntos la presentación de El Niño que huele a canela.

Será más que un encuentro: será un abrazo a las palabras, a los recuerdos y a esa canela que endulza la memoria. Cada asistente formará parte de esta historia que no solo está escrita en un libro, sino también en el corazón de quienes creen en la fuerza de lo sencillo y lo auténtico.

La cuenta atrás continúa. Te invito a acompañarme en este camino, porque la presentación no será un final, sino un comienzo lleno de aromas, voces y emociones compartidas.

🌸 DMA

domingo, 14 de septiembre de 2025

🌿 Diez días para volver a casa





Diez días que saben a espera, a nervios y a ilusión contenida. El Niño Canela regresa a su tierra, no solo como un personaje de papel, sino como un puente entre recuerdos y nuevas memorias compartidas.

La presentación de un libro no es únicamente un acto literario: es una reunión de afectos, una mesa servida de palabras y silencios donde cada lector aporta su propia vivencia. Quiero que quienes acudan sientan que están entrando en una cocina antigua, donde el fuego lento todavía guarda secretos, y el aroma de la canela se mezcla con las voces amigas.

Habrá libros para firmar, sí, pero sobre todo habrá un momento para detener el tiempo. Para mirarnos a los ojos, para compartir un pedazo de historia que nos pertenece a todos.

El Niño Canela siempre quiso dejar huellas pequeñas, sencillas, pero duraderas. Dentro de diez días, esas huellas se volverán caminos de ida y vuelta entre la lectura y la vida.

aromas de memoria



Hay días en los que la memoria se enciende como una vela antigua. Basta un aroma, una canción o incluso el rumor del viento para que lo que parecía olvidado regrese con fuerza.

Hoy el niño que huele a canela nos recuerda que la vida está hecha de pequeñas cosas: el café que se enfría en la mesa, una carta guardada en un cajón, el abrazo que llega sin ser esperado. No necesitamos grandes gestos para sentirnos vivos; basta con detenernos un instante y agradecer lo sencillo.

En un mundo que corre demasiado, él camina despacio. Se detiene, escucha, y nos enseña que lo importante siempre cabe en un susurro: la risa de los nuestros, el pan recién hecho, el perfume del pasado que aún habita en nuestra piel.

Quizá esa sea la verdadera herencia: aprender a vivir con calma, con respeto, con perdón. Y, sobre todo, con la certeza de que cada día ofrece una nueva oportunidad para empezar de nuevo.


sábado, 13 de septiembre de 2025

Presentación en Reus

 El Niño que huele a canela – Presentación en Reus

El próximo 26 de septiembre,


el Niño que huele a canela tendrá un lugar muy especial para abrirse al público: el Centre de Amics de Reus. No es solo un espacio físico, sino un refugio de amistad, cultura y memoria compartida, donde las palabras encuentran siempre un oído atento.

Ese día, cada página del libro volverá a respirar como si estuviera recién escrita. Será un encuentro íntimo, un abrazo colectivo entre lectores y recuerdos.

Y mientras se prepara la cita, en el fondo suenan los acordes de Los Secretos. Canciones que acompañaron al Niño Canela en su camino, melodías que recuerdan que todos llevamos una parte de la infancia y de la nostalgia dentro. La música será el hilo invisible que una las emociones de la sala con las historias que se cuentan en el libro.

El Centre de Amics de Reus se vestirá de canela, amistad y memoria. Allí, el 26 de septiembre, las palabras tendrán la oportunidad de quedarse en el corazón de quienes las reciban.

Firmado:
DMA

viernes, 12 de septiembre de 2025

Después de la memoria


🌿 El niño que huele a canela: Después de la memoria

Ayer Catalunya se llenó de banderas, voces y recuerdos. El 11 de septiembre siempre deja un eco en el aire, como si la historia se quedara flotando en cada rincón.

Hoy, en cambio, amanece el silencio. Las calles vuelven a la rutina, pero el alma guarda lo vivido. Así funciona la memoria: se enciende un día y permanece encendida dentro, aunque por fuera todo parezca volver a lo mismo.

El niño que huele a canela comprende que los días importantes no terminan cuando el calendario avanza. Lo que queda es lo que cada persona guarda en su caja íntima de recuerdos: una canción, una bandera, un gesto, un aroma.

Porque el pasado no desaparece; se transforma en raíz. Y quien tiene raíces firmes puede crecer más alto, como los árboles que resisten los vientos del tiempo.

🌿 Hoy es día de agradecer lo que nos sostiene, lo que nos da identidad y lo que nos recuerda que siempre somos parte de una historia más grande.

—DMA

jueves, 11 de septiembre de 2025

🌿 11 de septiembre




 Catalunya se viste de memoria y de identidad. Es un día en el que las calles se llenan de senyeres, de voces que recuerdan quiénes somos, de silencios que también hablan de lo que quedó atrás.

En el mundo canela, las fechas importantes siempre se sienten como cicatrices que arden suavemente: no solo por lo que ocurrió, sino por lo que seguimos recordando generación tras generación. La memoria, igual que la canela, permanece.

Hoy recordamos que cada pueblo guarda sus heridas y sus alegrías en la misma caja de recuerdos. Y que la cultura, la lengua, las canciones y las historias transmitidas son la mejor manera de seguir existiendo en el tiempo.

El niño canela observa con respeto cómo el pasado y el presente se dan la mano. Aprende que los días señalados no son únicamente conmemoraciones, sino oportunidades para mirar con orgullo de dónde venimos y con esperanza hacia dónde vamos.

Porque al final, vivir es también recordar, y recordar es un acto de amor.

🌿 Que esta Diada sea un abrazo a la memoria y a la vida compartida.

—DMA

martes, 9 de septiembre de 2025

Los silencios también hablan



A veces creemos que lo importante de la vida son las palabras que decimos.
Pero en realidad, son los silencios los que guardan la memoria más profunda.

El niño que huele a canela lo sabía desde pequeño: había tardes en que nadie hablaba en casa, y sin embargo todo estaba dicho. El crujido de una silla, la ventana mal cerrada, el latido del reloj de pared… Cada sonido era una confesión.

Hoy, como adultos, también convivimos con esos silencios.
Algunos son cómplices, como cuando compartimos un café sin necesidad de hablar.
Otros son incómodos, como un hueco en medio de la conversación.
Y otros son simplemente refugios, un espacio para escuchar lo que sentimos por dentro.

Quizá deberíamos reconciliarnos con ellos. No temerlos.
Porque los silencios, igual que la canela, se quedan pegados a la piel, recordándonos que no todo necesita ser explicado.


👉 ¿Y tú?
¿Qué silencio recuerdas que te haya marcado?

lunes, 8 de septiembre de 2025

EL AROMA QUE NOS UNE



Hay olores que no se olvidan. Un guiso en la cocina de la abuela, la madera de un mueble antiguo, o el polvo que levantan los libros cuando se abren después de años cerrados.
En mi caso, la canela es más que una especia: es memoria, es refugio, es identidad.

Hoy quiero invitarte a detenerte un segundo en tu propio aroma de la infancia. Ese que todavía, cuando aparece de repente, te transporta de golpe a un lugar seguro.

Cocina, música y vida

En Mundo Canela, cada semana hablamos de tres elementos que marcan la existencia:
🍲 Cocina – porque las recetas son historias contadas con las manos.
🎶 Música – porque las canciones son cajas de recuerdos que nunca caducan.
📖 Vida – porque todo lo que somos se escribe en capítulos, aunque algunos duelan.

Lo que viene

Este septiembre es especial:
✨ La presentación de El niño que huele a canela y El sabor de las cicatrices está más cerca que nunca.
✨ Nuevas ilustraciones DMA acompañarán nuestras publicaciones, siempre con el sello discreto que protege la obra y al mismo tiempo la distingue.
✨ El blog se convertirá en nuestro refugio semanal, donde cocinar, leer y recordar será parte de la misma historia.

Pregunta para ti

¿Qué aroma te recuerda quién eres?
Compártelo en los comentarios y hagamos juntos un recetario de memorias.


✍️ Firmado: DMA
Porque la memoria también huele a canela.

domingo, 7 de septiembre de 2025

Lunes con olor a lluvia


Hoy el cielo se ha despertado gris, como si también le costara arrancar. He salido a comprar pan y el aire olía a tierra mojada, a paraguas olvidados y a conversaciones en voz baja. Me gusta cuando los lunes no gritan, cuando se deslizan como gatos por los pasillos del día.

He vuelto a casa con las manos frías y el corazón tranquilo. He puesto música suave, he encendido una vela de vainilla, y he decidido que este lunes no será enemigo, sino refugio. Porque también se puede empezar despacio. También se puede vivir sin prisa.

Firmado desde la orilla de un lunes lento,


  DMA

Recetas que suenan a memoria



En la cocina del Niño Canela no había relojes. El tiempo se medía por canciones.
Mientras el guiso burbujeaba lentamente, alguien ponía un viejo casete en el radiocasete de la mesa: Los Secretos, Antonio Vega, a veces Joan Manuel Serrat. La música se mezclaba con el vapor, y todo aquello quedaba impregnado en los azulejos como un perfume invisible.

El Niño Canela recuerda que no era solo comida lo que se cocinaba, sino instantes. Cada cucharada de caldo llevaba escondida una melodía. Cada golpe de cuchara contra la cazuela tenía el ritmo de un compás.

Hoy sabemos que la cocina también puede ser una partitura:

  • El sofrito es el preludio.

  • El hervor lento, un estribillo que se repite.

  • El aroma a canela en los postres, el acorde final que nunca se olvida.

Quizá por eso, cada vez que entra en una cocina, el Niño Canela escucha música aunque nadie le dé al play. Y al probar un guiso caliente, siente que regresa a esos días en los que la vida se servía en platos hondos, acompañada de canciones que aún siguen resonando.


📌 Cocinar es recordar, y recordar es volver a cantar con quienes alguna vez nos hicieron sentir en casa.

✒️ DMA

jueves, 4 de septiembre de 2025

Las canciones del Niño Canela


Hay voces que no se olvidan. Porque no solo suenan: se quedan. Se instalan en el pecho como si fueran parte del cuerpo. Y cuando El Niño Canela necesita recordar quién es, las pone.

Los Secretos le enseñaron que la melancolía puede ser dulce. Que hay despedidas que se cantan mejor que se lloran. Y que Enrique Urquijo no murió: se convirtió en eco.

Amaral le dio fuerza. Le enseñó que la fragilidad también puede gritar. Que hay mujeres que cantan como si fueran tormenta y refugio a la vez.

Rozalén le abrazó. Con su voz cálida, con sus letras que entienden sin preguntar. Ella canta como si conociera cada cicatriz que el Niño Canela lleva en la espalda.

Alejandro Sanz le dio palabras cuando no las tenía. Porque hay canciones que dicen justo lo que uno no sabe decir. Y porque “No es lo mismo” que te escuchen a que te entiendan.

Hoy, mientras escribo esto, suena una canción que no sé si es de ayer o de siempre. Pero sé que huele a canela. Y eso basta.

— DMA

miércoles, 3 de septiembre de 2025

El valor de detenerse a escuchar

Vivimos en un mundo que corre deprisa, que nos empuja a producir, a demostrar, a mostrar resultados inmediatos. Pero a veces olvidamos lo más sencillo: detenernos un instante y escuchar. Escuchar al otro, escucharnos a nosotros mismos, escuchar la memoria que nos habla en silencio.

En El niño que huele a canela he intentado precisamente eso: dar voz a lo callado, a lo que parece pequeño pero sostiene la vida. Cada recuerdo, cada cicatriz, cada gesto cotidiano tiene un eco profundo cuando se comparte con verdad.

Hoy quiero invitarte, amigo 


a practicar la escucha atenta. La de una canción que te lleva a tu infancia. La de un aroma en la cocina que despierta una emoción dormida. La de una conversación sencilla con alguien que aprecias.

Porque, al final, no es lo que acumulamos lo que da sentido, sino lo que realmente sentimos y compartimos. Y ahí, en ese espacio de escucha, es donde la vida se vuelve más humana y más plena.

Gracias por estar ahí, por leer, por acompañar.

Firmado,
DMA

martes, 2 de septiembre de 2025

GRACIAS



Hoy comparto con vosotros una noticia que me llena de gratitud: nuestro blog ha superado las 8.000 visitas. Cada lectura, cada vez que alguien se detiene en estas páginas, es una semilla de memoria y emoción que germina. No es una cifra cualquiera; es el reflejo de una comunidad que crece, que se reconoce en las palabras y que hace suyo el aroma del Niño Canela.

La alegría es doble: los libros de El niño que huele a canela ya están presentes en librerías. Verlos ahí, disponibles para nuevas manos y nuevas miradas, es contemplar cómo un sueño íntimo se convierte en realidad compartida. Imagino cada ejemplar como una puerta abierta, esperando al lector que la cruce y encuentre en sus páginas un eco de su propia vida.

Este proyecto nació con la sencillez de un recuerdo, con la fuerza de un aroma que atraviesa el tiempo. Hoy pertenece también a quienes lo leen, lo recomiendan o lo guardan cerca de su corazón. Vosotros habéis hecho posible que esta historia crezca más allá de mis manos y llegue donde nunca hubiera imaginado.

Gracias por estar, por leer, por acompañar. Lo más valioso de todo no son las cifras ni las estanterías: lo más valioso sois vosotros, que dais sentido y vida a cada palabra.

Con respeto y gratitud,
DMA


Hay aromas que nos acompañan sin pedir permiso. Algunos nos traen recuerdos de infancia; otros, de momentos que no volverán pero que guardamos con cariño. Para mí, la canela siempre ha sido eso: un hilo invisible que me conecta con lo que fui, con lo que siento y con quienes me enseñaron a mirar el mundo con ternura.

Hoy quiero detenerme en esos pequeños rituales que nos hacen sentir en casa. Como una taza de chocolate caliente en invierno, o unas natillas espolvoreadas con canela que huelen a domingo. Es en esos detalles donde descubrimos que la felicidad no siempre grita; a veces, susurra en forma de olor, sabor o textura.

El Niño Canela aprendió a leer los recuerdos como si fueran cartas de un viejo amigo. Y aunque la vida cambie, aunque los días se llenen de ruido, siempre hay un rincón donde podemos volver a ese aroma, a ese calor, a esa calma que parece imposible de encontrar en otro lugar.

Porque al final, todo se reduce a eso: aprender a percibir los pequeños milagros que nos rodean. Y la canela… bueno, la canela siempre nos recuerda que incluso lo simple puede ser extraordinario.


El aroma que permanece

Hay aromas que no se olvidan. No porque sean intensos, sino porque son honestos. La canela es uno de ellos. No grita: acompaña. No invade: ...