Hoy, Reus huele distinto.
Como si alguien hubiera abierto un frasco de recuerdos.
Como si las calles supieran que este viernes,
el niño que huele a canela vuelve a abrazarnos.
🕯️ Esta semana no es una cuenta atrás.
Es una ceremonia.
Cada día, una capa más de sentido.
Cada gesto, una invitación a pertenecer.
Hoy, te propongo un pequeño ritual:
- Busca un objeto que te conecte con tu infancia.
- Déjalo cerca de tu cama esta noche.
- Mañana, al despertar, míralo como si fuera un talismán.
Porque lo es.
📖 Este viernes presentamos.
Pero no es una presentación.
Es un reencuentro.
y sobre todo, contigo.
Gracias por estar.
Gracias por sentir.
Gracias por hacer que este universo sea compartido.
Nos vemos pronto.
DMA
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En El Niño que huele a canela cada palabra cuenta.