sábado, 7 de marzo de 2026

HOY


 Hoy no voy a ser fuerte.

Hoy no toca sonreír por compromiso ni decir “todo bien” cuando el cuerpo pide pausa. A veces el fuego lento también significa apartar la olla del fuego y aceptar que algo se ha pegado un poco al fondo.

El Niño que huele a canela creció aprendiendo a resistir.
Aguantar en centros de menores.
Aguantar en cocinas donde el cuerpo era herramienta.
Aguantar en amores que dolían más de lo que abrazaban.

Pero nadie le enseñó que descansar también es una forma de cuidarse.

Hoy escribo desde ese lugar frágil que casi nunca enseñamos.
Desde la cama deshecha.
Desde la nevera medio vacía.
Desde una bandeja de entrada llena de urgencias que, en realidad, pueden esperar.

No hay épica.
No hay foto perfecta.
Solo este cuerpo cansado que pide tregua.

Y está bien.

Porque el Mundo Canela no va de héroes invencibles.
Va de personas que sobreviven como pueden.
De hombres que fueron niños escondidos.
De mujeres que sostienen familias enteras con las manos agrietadas.
De adolescentes que no terminan de sentirse en casa ni siquiera en su propia casa.

No necesitamos más máscaras.
Necesitamos permiso para ser verdad.

Hoy te propongo un ritual sencillo:
pon agua a calentar, añade un trozo de canela y deja que el vapor te recuerde que no tienes que demostrar nada.

Si te apetece llorar, llora.
Si solo quieres mirar por la ventana, mira.
Si el único logro del día es tender la ropa o prepararte un café con leche, también cuenta.

La canela no grita.
No presume.
No compite.

Simplemente está: discreta y persistente, recordándonos que la belleza muchas veces vive en lo sencillo.

Ojalá hoy puedas tratarte así:
con honestidad, con calor, con paciencia.

Yo, DMA, hoy no voy a ser fuerte.
Hoy voy a ser real.

Y si tú también estás cansado, si hoy el mundo te queda grande, siéntate aquí conmigo.
En este blog que huele a memoria y a cocina encendida.

No prometo soluciones.
Pero sí compañía.

¿A qué huele tu día cuando decides bajar la guardia?

DMA
El Niño que huele a canela

martes, 3 de marzo de 2026

(DMA) presenta


“EL NIÑO QUE HUELE A CANELA”

Biblioteca Xavier Amorós · Reus
26 de marzo de 2026
19:00 h



Entrada libre hasta completar aforo

Hay libros que se leen.
Y hay libros que se respiran.

“EL NIÑO QUE HUELE A CANELA” es un viaje a la memoria sensorial, a la infancia que permanece intacta en el recuerdo, al aroma que despierta la emoción más profunda. Una obra que conecta literatura, identidad y raíces, y que reivindica el valor de lo esencial: la familia, la tradición y el legado invisible que nos construye.

La presentación contará con invitados especiales, colaboradores gastronómicos que aportarán una experiencia para los sentidos y especialistas en educación emocional que ofrecerán una mirada pedagógica y humana.

Al finalizar, el autor firmará ejemplares y compartirá este momento con los lectores.

Una tarde para reencontrarnos con lo que somos.
Una invitación a llenar Reus de memoria, aroma y emoción.

#UniversoCanela #ReusLiterario #DMA

jueves, 19 de febrero de 2026

GRACIAS

El niño que huele a canela entra en casa nueva: ya caminamos con Diversidad Literaria

Hay días en los que el pasado deja de doler y, de pronto, se convierte en hogar. Hoy es uno de esos días para El niño que huele a canela y para mí.


Porque ya es oficial: el universo canela se abre paso de la mano de la editorial DIVERSIDAD LITERARIA, un sello que apuesta por las voces que vienen de los márgenes, de las cocinas pequeñas, de las historias que casi nunca salen en los focos, pero arden por dentro.



Un niño que salió de los pasillos y llega a las librerías

El niño que huele a canela nació como una memoria íntima y poética: un viaje por los pasillos del abandono, la cocina como refugio, el cuerpo como campo de batalla y el amor como redención.


Es la historia de un niño que creció en centros de menores, que aprendió a sobrevivir entre ollas y silencios, que se casó por miedo, huyó por necesidad y regresó a sí mismo gracias a la escritura. Ese niño hoy da un paso más: entra en catálogo editorial y se sienta a la mesa con otros autores que también han decidido contar su verdad.


Por qué DIVERSIDAD LITERARIA es la casa adecuada

DIVERSIDAD LITERARIA no es solo una editorial: es un colectivo literario creado por jóvenes escritores con una obsesión hermosa: fomentar la lectura y la escritura en todos sus ámbitos.


Llevan más de una década construyendo comunidad, organizando concursos, antologías y proyectos que han dado voz a cientos de autores emergentes en lengua hispana. Es, además, una de las editoriales españolas con mayor impacto en redes sociales, con millones de personas alcanzadas cada mes: un altavoz poderoso para historias que necesitan ser escuchadas.


Que El niño que huele a canela se publique con un sello que cree en el talento que nace desde abajo, en las primeras oportunidades y en las segundas vidas, no es casualidad: es coherencia emocional.


El blog del Niño Canela: cocina lenta de palabras

El blog de El Niño Canela seguirá siendo la cocina lenta del proyecto: el lugar donde sigo compartiendo memoria, fragmentos, escenas cotidianas, reflexiones sobre los centros, las cocinas, los cuerpos que aprenden a perdonarse y las familias que se inventan.


Mientras DIVERSIDAD LITERARIA se encarga del proceso editorial, distribución y promoción del libro, el blog continúa como cuaderno vivo, laboratorio emocional y ventana directa entre lector y autor. Allí es donde seguiré mostrando el detrás de cámaras del proceso, las heridas que se nombran y las pequeñas victorias del día a día.


Lo que viene ahora

Con la entrada en DIVERSIDAD LITERARIA se abre una nueva etapa para el universo canela:


Edición y cuidado profesional del texto, para que cada página llegue a ti con la dignidad que merece.


Inclusión en la red de difusión del sello, con presencia en su tienda online y en sus canales de comunicación.


Posibles actividades, presentaciones y encuentros con lectores, dentro de la comunidad de autores del sello.


El niño que olía a canela en las cocinas de los centros, hoy empieza a oler también a tinta fresca y a páginas recién abiertas.


Llamada a quien lee

Si has acompañado al Niño Canela desde el principio, este es el momento de seguir caminando juntos:


Comparte esta noticia con alguien que ame los libros honestos y las historias que sanan.


Estate atento a las próximas fechas, novedades y enlaces de compra que anunciaré en el blog y en redes.


Y, sobre todo, cuando el libro llegue a tus manos, léelo despacio, como se huele una olla al fuego lento: dejando que la memoria haga su trabajo.


Gracias por hacer posible que este niño, que un día fue silencio, hoy tenga una editorial que amplifique su voz.


lunes, 16 de febrero de 2026

El aroma que nos ancla



Hay días en los que el pasado no golpea. Llega en silencio, como ese primer aliento de canela en la mañana: discreto, pero profundo. Te sorprende en la penumbra de la memoria, sin estridencias, sin prisas, igual que se descubre el fuego lento cuando nadie mira.

El aroma no es un mero olor. Es un pacto con lo que fuimos. Con las cocinas donde nadie preguntaba por qué se hacía así, simplemente se hacía. Donde las manos sabían más que las palabras y el tiempo se contaba en cucharadas de memoria. Aquí, en esta mesa invisible que une generaciones, cada gesto repite lo que siempre ha sido. Porque hay saberes que no necesitan ser explicados para ser verdaderos.

El pasado nos sostiene. Lo hace igual que la canela sostiene a un guiso o a un pan templado: con firmeza, con paciencia, sin arrogancias. No se impone; acompaña. Y cuando nos hacemos mayores —o simplemente más conscientes— entendemos que la tradición no es una carga, sino un legado silencioso que nos enseña cómo mirar, cómo recordar y, sobre todo, cómo permanecer fieles a lo esencial.

No es nostalgia lo que buscamos aquí. Es reconocimiento. Saborear lo que nos alimentó, lo que nos modeló y lo que volvió nuestras manos rituales y humanas. Porque cocinar no fue nunca solo un acto técnico; fue —y sigue siendo— una manera de nombrar lo íntimo. Una forma humilde de decir: estuve aquí. Pensé. Recordé. Amé.

Hoy, cuando enciendo la cocina y dejo que el aroma despierte recuerdos, sé que cada gesto me ancla a un tiempo más lento, a una memoria más verdadera. Y sé también que escribir —como cocinar— es un acto de fidelidad: a quienes nos enseñaron, a quienes nos vieron crecer y a quienes no estarán, pero viven en el aroma de cada palabra.

miércoles, 11 de febrero de 2026

YA QUEDA MENOS

 El Mundo Canela está lleno de pequeños rituales, y este San Valentín quiero celebrarlo contigo regalando 


ejemplares firmados de “El niño que huele a canela”.

El sorteo se cierra mañana, 13 de febrero, así que estas últimas horas son como ese aroma que se queda flotando en la cocina cuando ya has apagado el fuego: intenso, cálido, imposible de ignorar.

Participar es muy sencillo: solo tienes que dejar en los comentarios tu olor favorito, etiquetar a tu enamorada/o y a un amigo, y seguir el blog 

Con cada participación ayudas a que este universo hecho de memoria, canela y abrazos llegue a más lectores que quizá necesitan justo esta historia en este momento.


El 14 de febrero anunciaré a los ganadores y esos  libros, firmados uno a uno, empezarán su viaje hacia nuevas estanterías, nuevas mesitas de noche y nuevas tazas de café con aroma a infancia.


martes, 10 de febrero de 2026

🌿 *El Chico Canela* 🌿



Hoy comparto algo que va más allá de las palabras: la protección oficial de mi universo. 


La marca **DMA - El Niño que huele a canela**, el saber de las tres y el grito en las tapas, están registrados en **Safe Creative** con el código **2020828352**.


No es solo un trámite legal. Es un acto de respeto a la memoria que me formó, a las cicatrices que me enseñaron y al aroma que une todo: la canela discreta, la que calienta sin quemar.




Este registro sella lo que empezó como un libro y se ha convertido en **Editorial Mundo Canela**: un espacio para autores que, como yo, escriben desde la verdad emocional. Donde transformamos historias personales en objetos vivos —libros ilustrados, con alma y protegidos.


Si llevas dentro una historia que pide ser contada, ven. Te acompaño a fuego lento: desde la primera idea hasta la cubierta que huela a hogar.


¿Tu memoria también lleva canela? Escríbeme: davidmarotoaviles@gmail.com



P.D. Los domingos siguen siendo para pausar, como en mi última entrada. Pero hoy, con este sello, el futuro huele más fuert

miércoles, 4 de febrero de 2026

El aroma que permanece



Hay aromas que no se olvidan. No porque sean intensos, sino porque son honestos. La canela es uno de ellos. No grita: acompaña. No invade: se queda. Así debería ser también un hombre bien hecho.

El mino que huele a canela no es una pose ni una moda. Es una forma de estar en el mundo. Es el que sabe llegar a tiempo, mirar a los ojos y sostener la palabra. El que entiende que la elegancia no se compra, se cultiva. Que el carácter se forja en el silencio, en la constancia, en la manera correcta de hacer las cosas, incluso cuando nadie está mirando.

Antes, los hombres sabían quiénes eran por lo que hacían cada día. Por cómo trabajaban, cómo comían, cómo se sentaban a la mesa. No necesitaban proclamarse nada. Bastaba con abrir una puerta, servir un café, cumplir una promesa. Ese legado no está perdido: está esperando ser retomado.

La canela huele a hogar, a fuego lento, a recetas heredadas. Huele a paciencia. A tiempo bien empleado. El mino que huele a canela entiende que lo bueno no se improvisa. Se construye. Como un guiso serio, como un libro bien editado, como una vida con sentido.

Hoy, en medio del ruido, reivindicamos al hombre que no corre detrás de todo, sino que camina firme hacia lo suyo. El que no busca agradar a todos, sino ser fiel a su criterio. El que respeta el pasado porque sabe que ahí están las bases de lo que vale la pena.

Si algo queda cuando uno se va, que sea esto: un aroma limpio, cálido y reconocible. Como la canela.

lunes, 2 de febrero de 2026

SORTEO

❤️ SORTEO SAN VALENTÍN - 25 EJEMPLARES FIRMADOS ❤️

*El Niño que Huele a Canela* guarda el olor de tu primer amor.
Ese aroma que no explica nada, pero lo dice todo.

Participa antes del 13 feb:
• Comenta: "¿Qué olor te lleva a tu historia de amor?"
• Etiqueta a esa persona + 1 amigo
• Sigue @mundocanela

Ganadores: 14 febrero. Envío gratis España.
Bases en bio. #SanValentínCanela


martes, 27 de enero de 2026

GRACIAS

Mundo Canela nació cuando el mundo se detuvo.
En plena pandemia escribí El niño que huele a canela sin pensar en una saga, sin pensar siquiera en publicar. Lo escribí porque lo necesitaba. Porque había cosas que dolían y escribir era una forma de sanar.

Ese primer libro fue un refugio.
Y, sin esperarlo, también lo fue para otros.

Gracias a los lectores, a sus mensajes, a sus propias historias reflejadas en la mía, Mundo Canela empezó a crecer. Lo que era un solo libro se convirtió en un universo, en una saga editorial donde cada historia explora una emoción distinta: la infancia, la memoria, las cicatrices, los aromas que nos guían y los recuerdos que no se van.

Cada libro nace del mismo lugar: lo humano, lo frágil, lo que permanece.
Mundo Canela no es solo una colección de libros.
Es un lugar al que vuelvo.
Y al que vosotros  me enseñasteis  que no volvía solo.


HOY

 Hoy no voy a ser fuerte. Hoy no toca sonreír por compromiso ni decir “todo bien” cuando el cuerpo pide pausa. A veces el fuego lento tambi...