Mundo Canela · historias y cocina tradicional

Historias para leer despacio, recetas para recordar.

El lugar donde los aromas de la infancia se convierten en palabras, platos de casa y pequeños rituales para compartir.

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La cocina del Niño Canela

Recetas tradicionales con memoria, hechas sin prisa.

01 · DULCES DE INFANCIA

Arroz con leche para volver a casa

Canela, limón y paciencia en una receta cremosa para cuatro recuerdos.

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02 · PLATOS DE CASA

Guisos que esperan a fuego lento

Una colección de platos sencillos, de los que llenan la cocina antes que el plato.

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03 · RECETAS CON HISTORIA

El sabor de las tardes de domingo

Recetas familiares contadas desde el recuerdo y explicadas paso a paso.

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¿Tienes un ingrediente y un recuerdo?

Cuéntaselo al Niño Canela. Prepararemos una propuesta personal para ti, con lo que tienes en la despensa y la historia que quieras compartir.

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Voces del libro

Palabras que se quedan

Una pequeña ventana a la memoria de El niño que huele a canela.

“La infancia no se mide por los regalos que se reciben, sino por los abrazos que faltan.”

— David Maroto Avilés, capítulo I

“En esas cucharadas lentas, comencé a intuir que cocinar era un acto de amor.”

— David Maroto Avilés, capítulo II

“El amor también puede ser un hogar. No un incendio. No una montaña rusa. Un hogar.”

— David Maroto Avilés, capítulo IV

El universo Canela

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lunes, 22 de septiembre de 2025

hucha canela

Hay universos que no se sostienen con cifras, sino con gestos. Pequeños, sinceros, aromáticos. Como una moneda que guarda memoria, como un billete que desea futuro, como una palabra escrita que no quiere olvidarse.

Este martes, a tres días del encuentro, se abre la Hucha Canela. No como una caja, sino como un ritual. Una invitación a sembrar sin saber qué florecerá. A contribuir sin esperar, a pertenecer sin pedir permiso.

Durante la presentación de El Niño que huele a canela, habrá una hucha discreta, abierta a las voluntades. Allí podrán depositarse monedas, billetes, palabras, objetos. Pero sobre todo, aroma. El aroma de quienes creen, de quienes ofrecen, de quienes sostienen lo invisible.

Tu gesto será parte del relato. Tu contribución será parte del perfume. Tu presencia, parte del ritual.

Gracias por estar. Gracias por sembrar.



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En El Niño que huele a canela cada palabra cuenta.

CALLOS DE DOMINGO

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