lunes, 22 de septiembre de 2025

hucha canela

Hay universos que no se sostienen con cifras, sino con gestos. Pequeños, sinceros, aromáticos. Como una moneda que guarda memoria, como un billete que desea futuro, como una palabra escrita que no quiere olvidarse.

Este martes, a tres días del encuentro, se abre la Hucha Canela. No como una caja, sino como un ritual. Una invitación a sembrar sin saber qué florecerá. A contribuir sin esperar, a pertenecer sin pedir permiso.

Durante la presentación de El Niño que huele a canela, habrá una hucha discreta, abierta a las voluntades. Allí podrán depositarse monedas, billetes, palabras, objetos. Pero sobre todo, aroma. El aroma de quienes creen, de quienes ofrecen, de quienes sostienen lo invisible.

Tu gesto será parte del relato. Tu contribución será parte del perfume. Tu presencia, parte del ritual.

Gracias por estar. Gracias por sembrar.



domingo, 21 de septiembre de 2025

UN DIA MAS

Unos días antes de la presentación

Cada mañana me levanto con la sensación de que el tiempo corre más deprisa. El calendario me lo recuerda, los mensajes de apoyo también, y en el fondo del corazón se mezcla la ilusión con un leve cosquilleo de nervios.

El Centre d’Amics de Reus será el lugar donde, en apenas unos días, compartiremos palabras, recuerdos y la historia de El niño que huele a canela. No es solo una presentación de un libro: es un encuentro con la memoria, con quienes me han acompañado en este camino, y con aquellos que deseen descubrir lo que late en cada página.

Hoy pienso en la importancia de las cosas sencillas: una mirada que escucha, un silencio que respeta, una mano que se tiende. Eso es lo que deseo que se respire en ese acto.

Faltan pocos días, y lo único que puedo prometer es que lo que allí suceda nacerá desde la verdad, desde la humildad y desde el deseo de compartir.

Nos vemos muy pronto.

— DMA


sábado, 20 de septiembre de 2025

Sábado de víspera



Hoy es sábado. Y el aire en Reus parece contener algo que aún no se ha dicho.

El próximo viernes será el cruce de caminos. El momento en que “El Niño que huele a canela” se pronunciará en voz alta, en el Centre d’Amics, con todos los sentidos despiertos.

Pero hoy… hoy es víspera. Y la víspera también es sagrada.

He estado afinando detalles como quien afina un instrumento invisible. Probando el tocadiscos, ajustando la luz, escuchando el silencio. Cada rincón tiene que hablar. Cada gesto tiene que sostener.

🎶 Esta tarde, mientras sonaba un vinilo antiguo, sentí que la ciudad respiraba conmigo. Como si Reus también esperara. Como si el viernes fuera un ritual compartido.

No hay receta hoy, pero sí hay preparación. No hay poema, pero sí hay pulso. No hay evento, pero sí hay universo.

Gracias por estar cerca. Gracias por leer desde el corazón. Gracias por formar parte de este suspiro.

— DMA

jueves, 18 de septiembre de 2025

El latido de la espera

El latido de la espera

Hoy me despierto con una mezcla de calma y nervios. Faltan pocos días para que El niño que huele a canela vuelva a respirar en voz alta, esta vez en compañía de todos vosotros.

Cada jornada que pasa me recuerda que los libros no son sólo páginas: son encuentros, cicatrices, memorias compartidas. Me gusta pensar que lo que escribí con tanto silencio ahora empieza a caminar con el murmullo de quienes lo leerán.

En Reus, en el Centre de Amics, el viernes 26 de septiembre a las 18:30h, la historia saldrá de mi escritorio


y se posará en la sala, donde las palabras dejarán de ser mías para convertirse en nuestras.

La espera también es un modo de saborear. Es como cuando de pequeños contábamos los días para una fiesta o una excursión: la ilusión se agranda con cada amanecer.

Os espero con respeto y gratitud, porque sé que la historia del Niño Canela también puede ser reflejo de muchas otras.

DMA

sigue el aroma


“Sigue el aroma del mundo canela… porque hay caminos que no se ven, solo se sienten. Cada chapa es un latido, cada paso, una memoria que despierta. Y tú, que caminas sin saberlo, ya formas parte del ritual.”

miércoles, 17 de septiembre de 2025

🌿 El Niño Canela: cada día más cerca



Cada amanecer me recuerda que falta muy poco para la presentación de El niño que huele a canela. Será en el Centre d’Amics de Reus, un lugar que siento ya como una casa compartida, porque allí quiero abrir mi libro y mi corazón.

Este proyecto nació de recuerdos, heridas y aromas que aún me acompañan. No es solo una historia inventada, es también un espejo de mi vida y de tantas vidas que se reconocen en lo sencillo: una canción, un olor de infancia, una caricia que quedó grabada.

Lo que más me emociona es saber que pronto podremos mirarnos a los ojos y compartir todo esto. No espero una presentación formal; deseo un encuentro cercano, lleno de complicidad, donde las palabras nos unan como amigos.

Para mí, el Niño Canela no es un personaje más: es parte de mí.
Y hoy, al escribir estas líneas, siento que también empieza a ser parte de ti.

La cuenta atrás sigue, y cada día lo vivo con más ilusión.

martes, 16 de septiembre de 2025

Faltan 8 días para el estreno



El tiempo se acelera, como cuando uno espera a un ser querido en la estación. Cada jornada que pasa nos acerca al momento en que El niño que huele a canela volverá a abrir sus páginas, no solo como un libro, sino como una experiencia compartida.

Quedan 8 días para ese encuentro en el que la palabra se hará voz, y la voz, memoria. En cada presentación no solo se habla del libro, también se rescatan los silencios, los recuerdos y las emociones que lo hicieron posible.

Este estreno no es únicamente mío: pertenece a todos los que han acompañado este viaje. Cada lector, cada conversación, cada gesto de apoyo forma parte de este universo que nació en la cocina y terminó en las páginas.

Hoy quiero invitarte a guardar la fecha como quien aparta un lugar en la mesa familiar. Porque dentro de pocos días, nos reuniremos alrededor de la historia, con la calidez de lo compartido y el sabor de lo auténtico.

La cuenta atrás continúa. El niño canela ya está preparado.

DMA

QUE SERA ?

🌀 ¿Qué guarda la caja marmolada? ¿Un aroma? ¿Un recuerdo? ¿Un símbolo que solo tú entenderás?

El Niño Canela no regala objetos. Regala rituales. Solo para quienes ya pertenecen. Solo para quienes saben que lo esencial no se anuncia, se intuye.



🌿 El Niño que huele a canela – Faltan 9 días



El tiempo se acorta, y cada día que pasa sentimos más cerca ese momento tan esperado. Solo faltan 9 días para compartir juntos la presentación de El Niño que huele a canela.

Será más que un encuentro: será un abrazo a las palabras, a los recuerdos y a esa canela que endulza la memoria. Cada asistente formará parte de esta historia que no solo está escrita en un libro, sino también en el corazón de quienes creen en la fuerza de lo sencillo y lo auténtico.

La cuenta atrás continúa. Te invito a acompañarme en este camino, porque la presentación no será un final, sino un comienzo lleno de aromas, voces y emociones compartidas.

🌸 DMA

domingo, 14 de septiembre de 2025

🌿 Diez días para volver a casa





Diez días que saben a espera, a nervios y a ilusión contenida. El Niño Canela regresa a su tierra, no solo como un personaje de papel, sino como un puente entre recuerdos y nuevas memorias compartidas.

La presentación de un libro no es únicamente un acto literario: es una reunión de afectos, una mesa servida de palabras y silencios donde cada lector aporta su propia vivencia. Quiero que quienes acudan sientan que están entrando en una cocina antigua, donde el fuego lento todavía guarda secretos, y el aroma de la canela se mezcla con las voces amigas.

Habrá libros para firmar, sí, pero sobre todo habrá un momento para detener el tiempo. Para mirarnos a los ojos, para compartir un pedazo de historia que nos pertenece a todos.

El Niño Canela siempre quiso dejar huellas pequeñas, sencillas, pero duraderas. Dentro de diez días, esas huellas se volverán caminos de ida y vuelta entre la lectura y la vida.

aromas de memoria



Hay días en los que la memoria se enciende como una vela antigua. Basta un aroma, una canción o incluso el rumor del viento para que lo que parecía olvidado regrese con fuerza.

Hoy el niño que huele a canela nos recuerda que la vida está hecha de pequeñas cosas: el café que se enfría en la mesa, una carta guardada en un cajón, el abrazo que llega sin ser esperado. No necesitamos grandes gestos para sentirnos vivos; basta con detenernos un instante y agradecer lo sencillo.

En un mundo que corre demasiado, él camina despacio. Se detiene, escucha, y nos enseña que lo importante siempre cabe en un susurro: la risa de los nuestros, el pan recién hecho, el perfume del pasado que aún habita en nuestra piel.

Quizá esa sea la verdadera herencia: aprender a vivir con calma, con respeto, con perdón. Y, sobre todo, con la certeza de que cada día ofrece una nueva oportunidad para empezar de nuevo.


 Hoy, en el Mundo Canela, el Niño Canela recorre las calles de Reus con un décimo de ONCE en la mano, oliendo a esa especiada memoria que nu...