Mundo Canela · historias y cocina tradicional

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La cocina del Niño Canela

Recetas tradicionales con memoria, hechas sin prisa.

01 · DULCES DE INFANCIA

Arroz con leche para volver a casa

Canela, limón y paciencia en una receta cremosa para cuatro recuerdos.

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02 · PLATOS DE CASA

Guisos que esperan a fuego lento

Una colección de platos sencillos, de los que llenan la cocina antes que el plato.

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03 · RECETAS CON HISTORIA

El sabor de las tardes de domingo

Recetas familiares contadas desde el recuerdo y explicadas paso a paso.

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Voces del libro

Palabras que se quedan

Una pequeña ventana a la memoria de El niño que huele a canela.

“La infancia no se mide por los regalos que se reciben, sino por los abrazos que faltan.”

— David Maroto Avilés, capítulo I

“En esas cucharadas lentas, comencé a intuir que cocinar era un acto de amor.”

— David Maroto Avilés, capítulo II

“El amor también puede ser un hogar. No un incendio. No una montaña rusa. Un hogar.”

— David Maroto Avilés, capítulo IV

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viernes, 13 de marzo de 2026

UNA RECETA QUE ME ENAMORA

 Mi Receta de Pollo al Chilindrón, Paso a Paso

Esta es la versión que me gusta, la que me recuerda a las comidas familiares. Una salsa espesa, jugosa y con ese punto dulzón de los pimientos que se casa a la perfección con el pollo.


Ingredientes:


1 pollo troceado (de 1,2 kg aproximadamente)

2 pimientos verdes tipo italiano

1 pimiento rojo

1 Cebolla Grande

4 dientes de ajo

200 gramos de jamón serrano en taquitos (o panceta curada)

1 Bote de Tomate Triturado Natural (400 g) o 3-4 Tomates Maduros Rallados

1 cucharadita de pimentón dulce (si es de la Vera, mejor)

Un buen chorro de aceite de oliva virgen extra

Sal al gusto

Un vaso de vino blanco (opcional, pero le da un puntito fantástico)

Un vaso de agua o caldo de pollo

Unas hojas de perejil fresco para decorar

Elaboración:


El Secreto está en el Dorado: En una cazuela grande y a fuego medio, pon un buen chorro de aceite. Salpica ligeramente los trozos de pollo y dóralos por todas las caras hasta que estén bien dorados. Este paso es clave para que quede jugoso y suelte todo su sabor. Sácalos y resérvalos.

La Base de Todo: En esa misma cazuela (con todo el sabor del pollo), pocha la cebolla picada fina a fuego bajo-bajo. Queremos que quede transparente y dulce, sin que se queme. Cuando esté casi lista, añade los pimientos (verdes y rojo) cortados en tiras no muy gruesas y los ajos laminados. Sigue pochando todo junto unos 10-15 minutos, hasta que las verduras estén blandas.

Aparece el Protagonista: Sube un poco el fuego y añade los taquitos de jamón. Deja que suelten su grasa y su aroma un par de minutos. Ahora, aparta la cazuela del fuego (¡ojo, este es el truco!) y añade la cucharadita de pimentón. Remueve rápido para que se tueste y suelte todo su perfume sin que se amargue.

La Salsa que lo Todo lo Une: Vuelve a poner la cazuela al fuego. Añade el tomate triturado (o los tomates rallados) y cocina unos 5-7 minutos hasta que el "tomate pierda el miedo", es decir, hasta que evapore el agua y la salsa espese.

La Reunión Final: Es el momento de que todo se una. Vuelve a incorporar el pollo a la cazuela, mézclalo bien con la salsa para que se impregne. Si usas vino, échalo ahora y deja que se evapore el alcohol. Luego, añade el vaso de agua o caldo, sube el hervor y, en cuanto rompa a hervir, baja el fuego al mínimo.

La Magia del Tiempo: Tapa la cazuela y deja que el pollo se cocine lentamente durante unos 30-35 minutos. Queremos que la carne esté tierna, que se despegue sola del hueso, y que todos los sabores se hayan casado en una salsa espectacular. Si ves que la salsa queda muy líquida, destapa los últimos 10 minutos para que reduzca.

Un disfrutar: Pasado el tiempo, prueba y ajusta de sal. Especialmente

El consejo de El Chico Canela:

Este plato pide a gritos un buen trozo de pan crujiente. No hay nada como mojar en esa salsa roja y llena de sabor... ¡es una gloria bendita!


¿Te animas a preparar esta joya de la cocina tradicional? Déjame un comentario contándome qué te parece. ¡Qué aproveche


 


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