Los últimos días de agosto siempre tienen un sabor particular. El verano se va apagando poco a poco y el aire anuncia cambios. En el Universo Canela, este final de mes nos invita a hacer balance: de lo vivido, de lo aprendido y de lo que aún queda por compartir.
El Niño Canela observa el calendario con calma, sabiendo que septiembre traerá encuentros y presentaciones importantes. Pero ahora es tiempo de agradecer los pasos dados en silencio, las páginas escritas con paciencia y los lectores que se han ido acercando a esta historia.
Agosto termina, pero la canela sigue impregnando cada palabra y cada recuerdo. Pronto llegará el momento de abrir nuevas puertas, pero hoy nos quedamos con la certeza de que todo lo sembrado florecerá a su debido tiempo.
Firmado: DMA

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En El Niño que huele a canela cada palabra cuenta.