El niño que huele a canela entra en casa nueva: ya caminamos con Diversidad Literaria
Hay días en los que el pasado deja de doler y, de pronto, se convierte en hogar. Hoy es uno de esos días para El niño que huele a canela y para mí.
Porque ya es oficial: el universo canela se abre paso de la mano de la editorial DIVERSIDAD LITERARIA, un sello que apuesta por las voces que vienen de los márgenes, de las cocinas pequeñas, de las historias que casi nunca salen en los focos, pero arden por dentro.
Un niño que salió de los pasillos y llega a las librerías
El niño que huele a canela nació como una memoria íntima y poética: un viaje por los pasillos del abandono, la cocina como refugio, el cuerpo como campo de batalla y el amor como redención.
Es la historia de un niño que creció en centros de menores, que aprendió a sobrevivir entre ollas y silencios, que se casó por miedo, huyó por necesidad y regresó a sí mismo gracias a la escritura. Ese niño hoy da un paso más: entra en catálogo editorial y se sienta a la mesa con otros autores que también han decidido contar su verdad.
Por qué DIVERSIDAD LITERARIA es la casa adecuada
DIVERSIDAD LITERARIA no es solo una editorial: es un colectivo literario creado por jóvenes escritores con una obsesión hermosa: fomentar la lectura y la escritura en todos sus ámbitos.
Llevan más de una década construyendo comunidad, organizando concursos, antologías y proyectos que han dado voz a cientos de autores emergentes en lengua hispana. Es, además, una de las editoriales españolas con mayor impacto en redes sociales, con millones de personas alcanzadas cada mes: un altavoz poderoso para historias que necesitan ser escuchadas.
Que El niño que huele a canela se publique con un sello que cree en el talento que nace desde abajo, en las primeras oportunidades y en las segundas vidas, no es casualidad: es coherencia emocional.
El blog del Niño Canela: cocina lenta de palabras
El blog de El Niño Canela seguirá siendo la cocina lenta del proyecto: el lugar donde sigo compartiendo memoria, fragmentos, escenas cotidianas, reflexiones sobre los centros, las cocinas, los cuerpos que aprenden a perdonarse y las familias que se inventan.
Mientras DIVERSIDAD LITERARIA se encarga del proceso editorial, distribución y promoción del libro, el blog continúa como cuaderno vivo, laboratorio emocional y ventana directa entre lector y autor. Allí es donde seguiré mostrando el detrás de cámaras del proceso, las heridas que se nombran y las pequeñas victorias del día a día.
Lo que viene ahora
Con la entrada en DIVERSIDAD LITERARIA se abre una nueva etapa para el universo canela:
Edición y cuidado profesional del texto, para que cada página llegue a ti con la dignidad que merece.
Inclusión en la red de difusión del sello, con presencia en su tienda online y en sus canales de comunicación.
Posibles actividades, presentaciones y encuentros con lectores, dentro de la comunidad de autores del sello.
El niño que olía a canela en las cocinas de los centros, hoy empieza a oler también a tinta fresca y a páginas recién abiertas.
Llamada a quien lee
Si has acompañado al Niño Canela desde el principio, este es el momento de seguir caminando juntos:
Comparte esta noticia con alguien que ame los libros honestos y las historias que sanan.
Estate atento a las próximas fechas, novedades y enlaces de compra que anunciaré en el blog y en redes.
Y, sobre todo, cuando el libro llegue a tus manos, léelo despacio, como se huele una olla al fuego lento: dejando que la memoria haga su trabajo.
Gracias por hacer posible que este niño, que un día fue silencio, hoy tenga una editorial que amplifique su voz.

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En El Niño que huele a canela cada palabra cuenta.