lunes, 18 de agosto de 2025

Los sabores que guardan memoria



Hay días en los que basta con abrir un libro o una vieja receta para sentir que la vida nos habla al oído. El Niño Canela nació precisamente de eso: de la memoria, de los olores que no se olvidan, de esas cicatrices que se convierten en historias.

Hoy quiero invitarte a recorrer conmigo este universo hecho de letras, ilustraciones y pequeños objetos que laten con cariño. No es solo un libro, es un espacio para reconocernos en la ternura de lo cotidiano.

📚 Mis libros ya están disponibles en Amazon y Google Books.
☕ Y si te apetece acompañar la lectura con un poco de magia, pásate por la tienda online donde encontrarás tazas, pósters e ilustraciones del Niño Canela, todos firmados con la discreta marca DMA.

🔗 Enlaces directos:

Porque leer también es un acto de resistencia: contra el olvido, contra la prisa, contra la indiferencia.

Firmado con aroma a canela,
DMA


domingo, 17 de agosto de 2025

 

Presentación del Libro - El Niño que Huele a Canela
🌿
🍃
🌟
PRESENTACIÓN DE LIBRO

El Niño que
Huele a Canela

🌿
El niño que huele a canela - Imagen original
🏠
Portada El Niño que Huele a Canela
📖
El sabor de las cicatrices
💫

📅 Fecha y Hora

Viernes, 26 septiembre 2025

19:00 horas

📍 Lugar

Centro de AMISC

Reus

✨ Invitada especial

Teresa Martí

Escritora premiada

Sobre el libro

"Una colección de momentos íntimos y reflexiones poéticas que nos transportan a la calidez del hogar, donde los aromas de la cocina se mezclan con los recuerdos y la nostalgia. Un viaje sensorial a través de las pequeñas cosas que dan sentido a la vida."

📚

Lectura

Fragmentos selectos

Degustación

Café y canela

✍️

Firma

Dedicatorias

🎭

Diálogo

Con Teresa Martí

Sobre Teresa Martí

Escritora catalana galardonada con el Premio de Narrativa curta de El 9 NOU. Autora de obras como "Noranta-sis hores", "Siham" y "Li arrabassaré el dia a la vida i altres relats". Su narrativa explora los vínculos humanos y las emociones cotidianas con una prosa sensible y evocadora.

🌟 "El niño que huele a canela"

Relatos que capturan la esencia de la infancia y los recuerdos que perduran en el tiempo, envueltos en el aroma cálido de las especias y la nostalgia.

💫 "El sabor de las cicatrices"

Una exploración profunda de las heridas que nos forman, transformando el dolor en sabiduría y las cicatrices en mapas de nuestra experiencia vital.

¡Te esperamos! 🌿

Entrada libre • Aforo limitado • Centro de AMISC, Reus

Organiza: Centro de AMISC • Colabora: Teresa Martí

B.S.O DE EL SABOR DE LAS CICATRICES


 

EL RINCÓN DEL NIÑO CANELA

El Niño Canela

Hay canciones que son como talismanes. A mí siempre me acompañaron Los Secretos, con esa manera suya de contar la vida entre melancolía y esperanza. Sus letras hablan de pérdidas, de calles vacías y de abrazos que se recuerdan aunque ya no estén. Quizás por eso me siento tan cercano a su música: porque también yo crecí buscando refugios en melodías que parecían escritas para mí.

Hoy, mientras sonaba en mi cabeza “Déjame”, pensaba en cómo el tiempo nos cambia. Ya no soy aquel niño perdido en los pasillos de un centro, ni el joven que soñaba con escapar. Ahora soy el hombre que escribe, que comparte, que convierte recuerdos en libros, ilustraciones y objetos que huelen a hogar.

Ese es el espíritu del Universo Canela: transformar cicatrices en historias, fragilidades en belleza cotidiana.

Por eso he abierto con mimo un pequeño espacio donde todo esto se puede encontrar:
mi tienda oficial, donde esperan mis libros, las tazas ilustradas y otros detalles firmados con el discreto sello DMA.

Es un rincón sencillo, pero está hecho con la misma verdad con la que escribo: sin adornos falsos, sin escaparates de lujo. Solo lo que soy.

Porque, como dicen Los Secretos, “volverá la primavera y yo la espero”.
Y yo espero también que mis palabras y mis objetos encuentren un lugar en tu vida, como esas canciones que uno nunca olvida.

👉 Descubre la tienda aquí: https://dmacanela.sumupstore.com


viernes, 15 de agosto de 2025

EN TUS MANOS




El Niño Canela ya está en tus manos

El día que soñé durante tanto tiempo ya es una realidad: El Niño que huele a canela está disponible en Amazon, listo para que cada uno de vosotros lo haga suyo.

Este libro no es solo mi historia, también es un espejo donde muchos reconocerán su infancia, sus heridas y su manera de seguir adelante. Lo he escrito con verdad, con ternura y con la certeza de que las palabras pueden curar cicatrices.

Gracias a todos los que ya os habéis adentrado en estas páginas y me habéis hecho llegar vuestro cariño. Vuestro apoyo es el motor que mantiene vivo este Universo Canela que apenas comienza.

✨ Puedes conseguir tu ejemplar aquí: Amazon – El Niño que huele a canela

Y recuerda: el 26 de septiembre nos veremos en Reus, en el Centre de Lectura, para compartir historias, emociones y la primera presentación oficial del Universo Canela. Será un día especial que quiero vivir con todos vosotros.

Gracias por estar, por leerme y por acompañar a este niño que aún hoy sigue oliendo a canela.



EL ECO DE LAS PRIMERAS PAGINAS



Hoy, mientras el calendario marca la mitad de agosto, me detengo a escuchar el murmullo de las primeras páginas que ya están viajando por manos ajenas. El libro empieza a encontrar su camino, y eso, para quien lo ha escrito, es una de las formas más bonitas de sentir que las palabras respiran.

Me gusta imaginarlo así: un lector en una terraza, con el rumor de las cigarras; otro, en una habitación en penumbra, dejando que las frases le arropen como una manta ligera. Porque los libros, cuando salen al mundo, ya no nos pertenecen: se convierten en espejo, refugio o compañía según quien los abra.

Gracias a quienes han abierto El niño que huele a canela y han decidido quedarse un rato dentro. Gracias a quienes lo recomiendan, lo regalan o simplemente lo guardan junto a sus tesoros. Cada ejemplar es una semilla.

Y, como toda semilla, necesita tierra, paciencia… y un poco de fe.

DMA





jueves, 14 de agosto de 2025

LOS JUEVES

Hoy es jueves.
Y los jueves, me acuerdo de las despedidas.

En los centros tutelados, los jueves eran días raros. No eran viernes de visita, ni lunes de rutina. Eran días donde el tiempo se arrastraba por los pasillos, oliendo a lejía, a ropa húmeda, a silencio. Kuky decía que los jueves eran como los hijos del medio: invisibles pero necesarios.

Esta mañana, al remover la leche, una chispa de canela me saltó en la mano. Me reí. Porque todavía, después de tanto, la canela me habla. Me dice que sobreviví. Que sigo aquí. Que soy más que la suma de mis cicatrices.

Hoy es jueves 14 de agosto y tengo ganas de bailar.
No porque todo esté bien. Sino porque ya no me escondo del espejo.
Porque cada página que escribo es un abrazo al niño que fui.
Porque no necesito pedir perdón por ser quien soy.

Si estás leyendo esto, y también sobrevives tus propios jueves, te abrazo.
Con palabras, con olor a cocina, con la música bajita de fondo.

Hoy mi alma huele a canela.

Y la tuya… ¿a qué huele hoy?


miércoles, 13 de agosto de 2025

DMA/CANELA


 

En cada página, un suspiro; en cada aroma, un recuerdo. El Niño que huele a canela regresa para contarnos su historia entre acordes que suenan como las canciones de Los Secretos: dulces, melancólicas y eternas. Un encuentro donde las palabras bailan con la música y los recuerdos se abrazan al presente."

 

martes, 12 de agosto de 2025

SOL DE AGOSTO




Bajo el sol de agosto ☀️

Hoy, el calor se mete hasta en los rincones más frescos de la casa. Las persianas bajadas dejan pasar hilos finos de luz que dibujan rayas doradas en el suelo, como si fueran caminos secretos hacia el verano. Afuera, la calle respira lentamente; no hay prisa, no hay ruido, solo un silencio tibio que huele a siesta y a limonada.

El Niño Canela se sienta junto a la ventana con un vaso frío en la mano. Dentro flota una rodaja de limón que gira despacio, como si también ella quisiera descansar. No hay planes grandes para hoy, solo dejar que el tiempo se estire, que el aire se llene de recuerdos, y que la piel sienta ese abrazo caliente del sol.

Piensa en los veranos de antes: en el helado que siempre se derretía demasiado rápido, en las bicicletas que crujían bajo el peso de la risa, y en las canciones que salían de la radio y parecían hechas a medida para ese instante. Hoy, como entonces, la vida es simple y dulce, como un sorbo largo de algo fresco.

Quizá esta noche, cuando el sol se esconda y el calor afloje, saldrá a la calle con una camiseta ligera y se perderá entre las terrazas llenas de voces, buscando ese olor a pan tostado y a promesa que siempre trae agosto.

Porque al final, el verano no es un mes: es un lugar donde se guarda lo que más nos gusta recordar.

Firmado: DMA



ENSALADA DE VERANO CON AROMA DE CANELA



Ensalada de verano con aroma a canela

Hay días de agosto en los que la cocina pide ligereza.
No se trata de encender fuegos, sino de jugar con colores, aromas y texturas que nos hagan sonreír. Esta ensalada es de esas que parecen un lienzo, y que en cada bocado cuentan una historia.

Ingredientes (para 2 personas)

  • 1 melocotón maduro
  • 100 g de queso fresco o mozzarella
  • Un puñado de hojas de espinaca o rúcula
  • Unas nueces ligeramente tostadas
  • Miel suave
  • Una pizca de canela en polvo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación

  1. Lava bien las hojas verdes y sécalas con cuidado.
  2. Corta el melocotón en gajos finos y el queso en dados pequeños.
  3. En un plato grande, distribuye las hojas verdes, el melocotón y el queso, dejando que se mezclen de forma natural, sin rigidez.
  4. Añade las nueces tostadas y un hilo de miel.
  5. Espolvorea una pizca de canela, apenas un suspiro, para que no robe protagonismo pero deje su huella.
  6. Termina con un chorrito de aceite de oliva, sal y pimienta.

El momento Canela

Esta ensalada pide comerse despacio, quizás con una canción de Mecano sonando de fondo y una jarra de agua fresca con rodajas de limón sobre la mesa.
Porque agosto no se mide en minutos… sino en bocados que saben a verano.

DMA




 Hoy, en el Mundo Canela, el Niño Canela recorre las calles de Reus con un décimo de ONCE en la mano, oliendo a esa especiada memoria que nu...