✨ Ya tiene casa.
El Niño que huele a canela ha encontrado editorial. No se lanza. Se acompaña. Gracias a quienes creen en los libros que no gritan, en los gestos pequeños, en la ternura que se comparte.
Hoy escribimos desde el pulso pequeño: no prometo grandes historias, solo una esquina de memoria donde cabe una sola cosa —el ruido de la t...
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