✨ Ya tiene casa.
El Niño que huele a canela ha encontrado editorial. No se lanza. Se acompaña. Gracias a quienes creen en los libros que no gritan, en los gestos pequeños, en la ternura que se comparte.
El niño que huele a canela es una memoria íntima y poética sobre la infancia, el abandono, la cocina como refugio y la fuerza del recuerdo....
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En El Niño que huele a canela cada palabra cuenta.