Hay días en los que el silencio pesa menos que las palabras. Quizá sea el otoño que empieza a oler a madera, a café recién hecho y a esas canciones que uno guarda para los días lentos. Hoy el Niño Canela camina despacio, observando cómo el viento juega con las hojas y cómo la vida sigue su curso sin pedir permiso.
miércoles, 8 de octubre de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
todo continua
Hacía tiempo que no escribía aquí. Demasiado, la verdad. Entre el nuevo trabajo, preparar la feria de Sant Jordi y este torbellino que es e...
-
❤️ SORTEO SAN VALENTÍN - 25 EJEMPLARES FIRMADOS ❤️ *El Niño que Huele a Canela* guarda el olor de tu primer amor. Ese aroma que no explica n...
-
Hay días en los que todo parece avanzar sin ruido. Sin titulares. Sin aplausos. Son esos días los que más importan. Los que se viven despac...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Este espacio también es tuyo.
Si esta historia te ha despertado un recuerdo, una emoción o una sonrisa, déjalo aquí.
En El Niño que huele a canela cada palabra cuenta.