Mundo Canela · historias y cocina tradicional

Historias para leer despacio, recetas para recordar.

El lugar donde los aromas de la infancia se convierten en palabras, platos de casa y pequeños rituales para compartir.

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La cocina del Niño Canela

Recetas tradicionales con memoria, hechas sin prisa.

01 · DULCES DE INFANCIA

Arroz con leche para volver a casa

Canela, limón y paciencia en una receta cremosa para cuatro recuerdos.

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02 · PLATOS DE CASA

Guisos que esperan a fuego lento

Una colección de platos sencillos, de los que llenan la cocina antes que el plato.

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03 · RECETAS CON HISTORIA

El sabor de las tardes de domingo

Recetas familiares contadas desde el recuerdo y explicadas paso a paso.

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¿Tienes un ingrediente y un recuerdo?

Cuéntaselo al Niño Canela. Prepararemos una propuesta personal para ti, con lo que tienes en la despensa y la historia que quieras compartir.

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Voces del libro

Palabras que se quedan

Una pequeña ventana a la memoria de El niño que huele a canela.

“La infancia no se mide por los regalos que se reciben, sino por los abrazos que faltan.”

— David Maroto Avilés, capítulo I

“En esas cucharadas lentas, comencé a intuir que cocinar era un acto de amor.”

— David Maroto Avilés, capítulo II

“El amor también puede ser un hogar. No un incendio. No una montaña rusa. Un hogar.”

— David Maroto Avilés, capítulo IV

El universo Canela

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miércoles, 17 de septiembre de 2025

🌿 El Niño Canela: cada día más cerca



Cada amanecer me recuerda que falta muy poco para la presentación de El niño que huele a canela. Será en el Centre d’Amics de Reus, un lugar que siento ya como una casa compartida, porque allí quiero abrir mi libro y mi corazón.

Este proyecto nació de recuerdos, heridas y aromas que aún me acompañan. No es solo una historia inventada, es también un espejo de mi vida y de tantas vidas que se reconocen en lo sencillo: una canción, un olor de infancia, una caricia que quedó grabada.

Lo que más me emociona es saber que pronto podremos mirarnos a los ojos y compartir todo esto. No espero una presentación formal; deseo un encuentro cercano, lleno de complicidad, donde las palabras nos unan como amigos.

Para mí, el Niño Canela no es un personaje más: es parte de mí.
Y hoy, al escribir estas líneas, siento que también empieza a ser parte de ti.

La cuenta atrás sigue, y cada día lo vivo con más ilusión.

1 comentario:

Este espacio también es tuyo.
Si esta historia te ha despertado un recuerdo, una emoción o una sonrisa, déjalo aquí.
En El Niño que huele a canela cada palabra cuenta.

CALLOS DE DOMINGO

Callos de domingo con Teresa Una receta con sabor a infancia lenta   El niño que huele a canela “Teresa decía que no todo el mundo podía...